jueves, 6 de octubre de 2011

Nuestra Seguridad en Dios


"Porque te tomé de los confines de la tierra, y de tierras lejanas te llamé, y te dije: Mi siervo eres tú; te escogí, y no te deseché.  No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.  He aquí que todos los que se enojan contra ti serán avergonzados y confundidos; serán como nada y perecerán los que contienden contigo.  Buscarás a los que tienen contienda contigo, y no los hallarás; serán como nada, y como cosa que no es, aquellos que te hacen la guerra.  Porque yo el Señor soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudo".  Isaías 41:9-13

Si en algo debemos confiar es en nuestro Eterno Dios, en Él estamos seguros, "Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos" (Hebreos 13:8).
Que Dios les bendiga.

miércoles, 5 de octubre de 2011

Las obras de la carne




"Porque donde hay celos y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa"  
Santiago 3:16

 Analicemos nuestra conducta, y comparémosla respecto a la Palabra de Dios,  veamos Romanos 8: 5-11
" Porque los que viven conforme a la carne, ponen la mente en las cosas de la carne, pero los que viven conforme al Espíritu, en las cosas del Espíritu.  Porque la mente puesta en la carne es muerte, pero la mente puesta en el Espíritu es vida y paz;  ya que la mente puesta en la carne es enemiga de Dios, porque no se sujeta a la ley de Dios, pues ni siquiera puede hacerlo,  y los que están en la carne no pueden agradar a Dios.
Sin embargo, vosotros no estáis en la carne sino en el Espíritu, si en verdad el Espíritu de Dios habita en vosotros. Pero si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, el tal no es de El.  Y si Cristo está en vosotros, aunque el cuerpo esté muerto a causa del pecado, sin embargo, el espíritu está vivo a causa de la justicia.  Pero si el Espíritu de aquel que resucitó a Jesús de entre los muertos habita en vosotros, el mismo que resucitó a Cristo Jesús de entre los muertos, también dará vida a vuestros cuerpos mortales por medio de su Espíritu que habita en vosotros".
Tenemos que renovar nuestro entendimiento con la ayuda del Espíritu Santo, solos no podemos!!!
Si analizamos la misericordia de Dios vemos que Él es nuestro ayudador, que nosotros lo único que tenemos que hacer  es disponer nuestro corazón para que el obre en nuestras vidas, la obra la hace Él y sólo Él, en su Santo Espíritu. Nosotros no podemos cambiar nuestra conducta y mucho menos podemos cambiar a los demás, porque lo que hacemos en nuestras fuerzas tarde que temprano se cae.
Bendiciones

martes, 27 de septiembre de 2011

Jesucristo salvación y esperanza de la humanidad

"Con tremendas cosas nos responderás tú en justicia, Oh Dios de nuestra salvación, esperanza de todos los términos de la tierra, y de los más remotos confines del mar" Salmos 65:5
  CRISTO ¡Su infinita misericordia es grande, su amor es eterno!

En Jesucristo tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados (Colosenses 1:14); Él es el salvador del mundo y los que confían en Él podrán tener como dice Isaías 40:31 "... siempre nuevas fuerzas y podrán volar como las águilas; podrán correr sin cansarse y caminar sin fatigarse"; Él nos responde con maravillosos actos de justicia. A Cristo sea la alabanza y la adoración, "el cual es Dios sobre todas las cosas, bendito por los siglos. Amén" ( Romanos 9:5).
Bendiciones

lunes, 26 de septiembre de 2011

Bienestar y larga vida

Tener en cuenta a nuestros padres en la dirección de nuestras vidas trae gran bendición de Dios y lo vemos  plasmado en uno de sus mandamientos: Honrar a padre y madre.
"Una de las cosas que agrada a Dios es la obediencia a nuestros padres, porque esto es justo. Y honrar a padre y madre, es el primer mandamiento que incluye una promesa: Ser feliz y vivir una larga vida en la tierra" (Efesios 6:1-3 DHH).  
El no actuar bajo los parámetros de Dios,  impide que se  reciba la promesa de este mandamiento. "No se engañen ustedes: nadie puede burlarse de Dios. Lo que se siembra, se cosecha" (Gálatas 6:7).

jueves, 22 de septiembre de 2011

Agradando a Dios

"Lo que Dios quiere es que ustedes lleven una vida santa, que nadie cometa inmoralidades sexuales y que cada uno sepa dominar su propio cuerpo en forma santa y respetuosa, no con pasión y malos deseos como las gentes que no conocen a Dios. Que nadie abuse ni engañe en este asunto a su prójimo, porque el Señor castiga duramente todo esto, como ya le hemos advertido. Pues Dios no nos ha llamado a vivir en impureza, sino en santidad".    1Tesalonicenses 4:3-7(DHH).

Por amor a nuestro Señor Jesucristo debemos llevar una vida de santidad, y esta se logra bajo la dependencia de Dios en  una vida de oración y meditación de su palabra;  pues el Santo Espíritu de Dios a través de su Palabra nos santifica; "Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad", Juan 17: 17.
Una vida de entrega y rendición a Dios no está basada en la religiosidad, sino en una relación personal día a día con su santo Espíritu.

Dios les bendiga.


martes, 13 de septiembre de 2011

El altar familiar, nuestra victoria


"Entonces el Señor pensó: "Debo decirle a Abraham lo que voy a hacer, ...Yo lo he escogido para que mande a sus hijos y descendientes que obedezcan mis enseñanzas y hagan todo lo que es bueno y correcto, para que yo cumpla todo lo que le he prometido".  Génesis  18:17-19 (DHH)

Es necesario y urgente levantar el altar familiar, porque es allí donde podemos instruir a nuestros hijos en la palabra de Dios, tal como nuestro Señor le ordenó a Abraham. Cuando honramos a Dios en Familia, somos ejemplo para nuestros propios hijos y no sólo esto, sino las bendiciones que recibimos levantando una familia en el amor y la fe de Dios; el respeto por el prójimo y el amor por uno mismo; así preservaremos la fe en nuestro Señor Jesucristo por el resto de generaciones.
Bendiciones.

jueves, 8 de septiembre de 2011

Orando por la humanidad

"Ante todo recomiendo que se hagan peticiones, oraciones, súplicas y acciones de gracias a Dios por toda la humanidad. Se debe orar por los que gobiernan y por todas las autoridades, para que podamos gozar de una vida tranquila y pacífica, con toda piedad y dignidad. Esto es bueno y agrada a Dios nuestro Salvador, pues él quiere que todos se salven y lleguen a conocer la verdad. Porque no hay más que un Dios, y un solo hombre que sea el mediador entre Dios y los hombres: Cristo Jesús. Porque él se entregó a la muerte como rescate por la salvación de todos" .
1 Timoteo 2: 1-6 (DHH)