sábado, 28 de abril de 2012

Murmurando contra Dios

Éxodo 16:8"Y Moisés añadió: Por la tarde el Señor les va a dar carne para comer, y por la mañana les va a dar pan en abundancia, pues ha oído que ustedes murmuraron contra él. Porque, ¿quiénes somos nosotros? Ustedes no han murmurado contra nosotros, sino contra el Señor".


Examinemos nuestra forma de orar, porque muchas veces lo que le presentamos a Dios son murmuraciones motivadas por nuestras aflicciones.
En nuestro diario vivir observamos en empresas, almacenes etc.a personas que maltratan con palabras a los empleados, como si ellos fueran culpables de las decisiones que estas instituciones ordenan. Así mismo es nuestro comportamiento con los ministros de Dios, preguntando porque estamos en tal situación; porque nos pasa a nosotros; y se reniega muchas veces ante los siervos de Dios, con amenazas de no volver a la iglesia, o de no cumplir con nuestras resposabilidades como cristianos, eso es murmurar contra Dios y esto no le agrada a Él, y obstaculiza nuestro crecimiento espiritual y nuestras bendiciones.

Dios les bendiga en abundancia.

jueves, 5 de abril de 2012

Conociendo al Hijo de Dios

"El centurión, y los que estaban con él guardando a Jesús, visto el terremoto, y las cosas que habían sido hechas, temieron en gran manera, y dijeron: Verdaderamente éste era Hijo de Dios". Mateo  27:54

El no conocer de las Sagradas Escrituras, hace que muchas personas sean engañadas por falsas doctrinas, desviándolas del propósito de conocer al verdadero Hijo de Dios, quien dio su vida por toda la humanidad.

Bendiciones.



sábado, 31 de marzo de 2012

Las promesas de Dios


"Todas las promesas que ha hecho Dios son «sí» en Cristo. Así que por medio de Cristo respondemos "ámén» para la gloria de Dios. Dios es el que nos mantiene firmes en Cristo, tanto a nosotros como a vosotros. Él nos ungió, nos selló como propiedad suya y puso su Espíritu en nuestro corazón, como garantía de sus promesas"  2 Corintios 1:20-22

El no tener la suficiente fe para alcanzar a entender la dimensión de la Palabra de Dios, hace que pasemos muchos sin sabores, si sólo pudiéramos creer en sus promesas, nuestro caminar en ésta tierra sería de victoria. Bendiciones

domingo, 18 de marzo de 2012

Un corazón en obediencia

1Crónicas 17:2"Entonces Natán dijo a David: Haz todo lo que está en tu corazón, porque Dios está contigo".


"...pues Dios, según su bondadosa determinación, es quien hace nacer en ustedes los buenos deseos y quien los ayuda a llevarlos a cabo" Filipenses 2:13
Cuando tenemos un corazón conforme al corazón de Dios, así como David, estas porciones bíblicas se harán realidad en nuestra vida.

Bendiciones.

viernes, 9 de marzo de 2012

Dios nuestro poderoso guerrero

"Pero el Eterno está conmigo como poderoso guerrero. Por eso, los que me persiguen tropezarán, y no prevalecerán. Serán avergonzados en gran manera, porque no prosperarán. Tendrán perpetua confusión que jamás será olvidada" Jeremías 20:11.

Si Conocemos la posición que tenemos en Cristo Jesús, podemos   entender y comprender quién es Él en nosotros y quienes somos en Él; entonces tendríamos una convicción fuerte y profunda, de que nadie podrá hacernos frente si Él está en nosotros, porque Él es nuestro poderoso gigante. En Cristo Jesús Señor nuestro somos más que vencedores. ¡Bendito Dios!
Bendiciones

martes, 6 de marzo de 2012

El anhelo de tu Presencia





"¡Oh Dios, tú eres mi Dios! De madrugada te busco. Mi alma tiene sed de ti, mi cuerpo te anhela, como tierra seca, agotada y sin agua". Salmo 63:1

Asi como el salmista David, expresa la necesidad de Dios, anhelemos también nosotros ardientemente de su presencia, pues es Él quien lo llena todo, en Él estamos completos, Él es todo en todo. ¡Mi alma tiene sed de ti, precioso Dios!

Bendiciones del Altísimo.

viernes, 2 de marzo de 2012

Mis ojos están puestos en ti


Salmo 141Salmo de David.
A ti clamo, Señor: ¡Ven pronto!
¡Escucha mi voz cuando te invoco!
Sea mi oración como incienso en tu presencia,
y mis manos levantadas, como ofrenda de la tarde.
Señor, ponle a mi boca un vigilante
que cuide de que yo no abra los labios.
Aleja mi pensamiento de la maldad;
no me dejes andar en malas acciones
ni tomar parte en banquetes de malhechores.
Es un favor que el hombre honrado me castigue,
un perfume delicado
que me reprenda.
Tales cosas no rechazaré;
a pesar de sus golpes, seguiré orando.
Los jefes de los malvados serán despeñados
y verán que mis palabras eran agradables.
Sus huesos serán esparcidos junto al sepulcro,
como cuando se abren surcos en la tierra.
Señor, Señor, mis ojos están puestos en ti.
En ti busco protección: no me abandones.
Líbrame de la trampa que me han tendido;
líbrame de la trampa de los malhechores.
Que caigan los malvados en su propia red,
mientras yo sigo adelante.
Bendiciones